La idea del few-shot es que el modelo trabaje a partir de la muestra. Dos o tres pares de entrada y salida bien elegidos dicen más sobre el formato, el tono y el nivel de detalle que tres párrafos de descripción, y son mucho más difíciles de malinterpretar. Por eso es la técnica de prompting que antes se amortiza.
Donde más se nota es en las tareas difíciles de describir: estilo, estructura, etiquetado, clasificación por categorías. Si tienes veinte ejemplos anteriores ya aprobados, pegar dos de ellos suele mejorar más que cualquier afinado de las instrucciones.
El error más habitual es creer que el ejemplo solo transmite la forma. El ejemplo transmite todo lo que contiene: si tus tres muestras son cortas, recibirás una respuesta corta aunque no la hayas pedido; si las tres salen del mismo sector, el modelo estrecha su vocabulario a ese sector. Por eso hay que elegir los ejemplos a propósito, no copiar los tres últimos que tengas a mano.
Cómo elegir los ejemplos y qué efectos secundarios traen lo cuenta el few-shot en la práctica, un artículo aparte. Los conceptos directamente relacionados: prompt, system prompt y structured output.